Hay un importantísimo aspecto del mundo que estaba mejorando desde el año 1970 pero que en los últimos tres años ha decaído, ¿adivinas cuál?. Se trata de El Hambre. Si, personas como tú y como yo que no tienen qué comer o que no tienen la manera de obtener suficientes nutrientes por la situación en la que se encuentran.

Da rabia porque veníamos haciendo las cosas bien. Se redujo del 28% al 11% hasta el 2015. Pero, debido a varias razones como las sequías, inundaciones, conflictos y crisis económicas, hoy 821 millones de personas padecen hambre en el mundo.

Recientemente me enteré que la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) quiere erradicar el hambre para el año 2030. ¡Bien! Me dije, éste es un buen objetivo. Pero parece que hay personas que saben cómo va todo esto, como el director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos/PMA, que no creen que sea un objetivo realista si se mantiene la tendencia actual.

¿Cuál es la tendencia actual?

  • Personas sumidas en la pobreza extrema, viviendo con menos de $2 al día.
  • Pequeños agricultores que dependen de sus propios excedentes para sobrevivir entre cosechas.
  • Carreteras en malas condiciones que imposibilitan el transporte de alimento.
  • El cambio del clima afecta la producción de alimentos y el abasto de agua significativamente.
  • El hambre causa y es efecto de guerras y conflictos.
  • La desnutrición de todas las personas que padecen de hambre.

Creerás que esto sólo pasa en países remotos, pero no es así. Casi el 15% de los hogares de Estados Unidos también están en ésta lucha.

¿Adivina qué?

En realidad, tenemos ya suficiente alimento para todos los seres humanos y los que están por nacer, pero la mitad de ellos ¡los usamos para las vacas, cerdos y gallinas! Y al ir aumentando la población, más vacas, cerdos y gallinas producimos.

¿Soluciones?

Reducir nuestro consumo personal de carne y lácteos hará que los campos destinados a la producción de alimento para los animales sean destinados a la producción de alimento para las personas.

Así de fácil.

Una dieta vegana es sinónimo de sostenibilidad. El veganismo suele asociarse al amor por los animales, a mejorar la salud o a la preocupación por el medio ambiente pero, como vemos, también es un camino para ayudar a que todos los seres humanos tengamos un plato en la mesa.

¿Cómo lo ves?

Yo creo que no hace falta ser radicales. Comenzar eliminando carne y lácteos algunos días a la semana ya es un voto a favor de los derechos humanos. No dudes de tu poder como consumidor, ¡tus elecciones diarias tienen peso!.

Pachamama busca ayudar a difundir la dieta vegana con el fin de promover la salud, el bienestar animal y el impacto positivo en el medio ambiente.